La apertura en los últimos meses de nuevas líneas de ferrocarril de alta velocidad (AVE) en España ha disparado las alarmas en el sector de la aviación comercial. Las cifras de viajeros de ambos medios indican que la competencia ha comenzado a notarse con fuerza.
Según publica esta semana el diario digital Expreso, el número de despegues y aterrizajes en el aeropuerto de Villanubla ha caído casi un 20% por esta causa.
¿Será hora de preocuparse? ¿Puede el AVE frustrar las esperanzas de convertir a Villanubla en un gran aeropuerto?
Las cifras son inquietantes, sin duda. Pero quizá sea demasiado pronto para preocuparse.
Habrá que esperar a que se normalice el tráfico de viajeros, y que los que han elegido el AVE por la novedad se den cuenta de que ir a Barajas continúa siendo incómodo y, sobre todo, muy caro.